Tras una fin de semana bien largo, vuelvo a la carga con mis recetas y con mis traducciones.
Nuevamente en mis manos el bendito libro que, según pensaba yo, estaba escrito en un alemán demasiado profesional. Lo cierto es que, para fortuna mia (?), el libro en sí no es complicado, sino su traducción horriblemente mala. Los ingredientes y los primeros pasos bien, pero el proceso en sí nunca pudo estar tan mal explicado, eso me lleva a pensar que el alemán es un idioma tan odioso que el traductor, cansado ya, puso la parte final en google translator y listo, y segundo, que no hay nada peor que las traducciones, siempre se debe tratar de comprar en idioma original, de acuerdo a lo que se pueda claro está, porque la verdad no me veo intentando descifrar el árabe.
Hoy nos vamos de excursión y para ello una receta sana pero con su cuota de calorías, claro, porque a la excursión vamos con mochila en la espalda, caminando o con la bicicleta hasta los pedales con carga, entonces necesitamos energías para volver tras una larga, pero entretenida, jornada por el bosque, la playa o el campo.
El falafel es una mezcla de garbanzos, habas o porotos que generalmente se presenta en forma de croqueta. Es el fast food de los países árabes y hoy en día ha alcanzado muchos puntos a favor tras la cantidad de puestos de kebap que hay en toda Europa.
Lo que hoy día les traigo son unos bocaditos rellenos de falafel y masa de hojaldre aunque perfectamente podrían hacerse con masa filo.
Con esta receta participo por segunda vez en el Concurso comida para llevar de excursión, organizado por el blog Los inventos de Carmela.
Receta para 8 bocaditos:
200 grs de garbanzos cocidos
1 cucharadas de aceite de oliva
1 diente de ajo picado
1 cebolla pequeña picada
1/2 pimiento morrón rojo picado
1 hot chili sin semillas y picado
1/2 cucharadita de semillas de cilantro
1/2 cucharadita de semillas de comino
200 grs de espinaca
1 pan mediano rallado
1 cucharada de jugo de limón
1 cucharada de jogurth natural
1 puñado de hojas de menta fresca
1 puñado de hojas de cilantro fresco
1 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de pimienta de cayena
1 masa de hojaldre rectangular
Páprika dulce para empolvorear
Huevo y leche para pintar
Moler con el mixer los garbanzos y reservar.
Calentar el aceite en una olla, agregar ajo, cebolla, pimiento morrón y hot chili picados y rehogar por 3-4 minutos a temperatura media. Perfumar con las semillas de cilantro y comino, remover y cocinar por 10 minutos.
Incorporar la espinaca picada y rehogar por 1 minuto, luego, retirar del calor y traspasar la mezcla a una fuente. Añadir los garbanzos molidos o picados, el pan rallado, jugo de limón y jogurth y las hojas frescas de menta y cilantro bien picadas.
Condimentar con sal y la pimienta de cayena, aunque si no les gusta muy picante pueden dejar de lado los ingredientes que pican.
Aquí vino la parte de la tortura, pero salí adelante.
Extender la masa de hojaldre dejando la parte más larga hacia nosotros, cortar a la mitad de manera horizontal y sobre ella marcar 8 bocadillos. En cada espacio colocar una medida de croqueta y esparcir cubriendo el bocadillo. (espero no estar como el traductor)
Pintar con la mezcla de huevo y leche cada orilla de bocadillo menos la parte de arriba y la de abajo, éstas tendrán que quedar libres y abiertas.
Cubrir con la capa de hojaldre restante, cortar idealmente, cada bocadillo, con un cortador de pasta y disponer sobre una placa de horno con papel sulfurizado.
Pintar cada bocadillo con la mezcla de huevo y leche y además empolvorear con la páprika dulce (yo uso la croata).
Precalentar el horno a 200°, luego introducir los bocadillos y bajar la temperatura a 190°, hornear por 30 minutos o hasta verlos dorados e inflados.
(en la foto del libro salen lo bocadillos pinchados con un tenedor, pero no aparece en la receta y yo no lo hice, de ambas formas ha de quedar bien)
Salsa de cilantro (adaptada de esta receta):
1 jogurth natural
1 pote de crema ácida (creme fraîche)
Jugo de 1 limón
1 puñado de cilantro picado
Sal y pimienta
El cilantro que no te falte, pícalo y que sea lo más fresco que encuentres.
Mezcla todo y baña los bocadillos con esta salsa.
Les aseguro que la receta fué más larga para mí que para ustedes, pero valió la pena, la he repetido ya varias veces.
No dejes de probarla, En Guete!
Pincha aquí para ver el libro en cuestión, lo recomiendo pero en su idioma original, inglés, nunca en alemán.



