Esta comida surgió del recuerdo de mis últimas vacaciones. El día que nos encontramos con las blogeras en Barcelona nos dimos un festín de tapas. Cuanto me gusta esa tradición española, una buena copa y una deliciosa tapa.
Se me quedó grabado en la memoria aquellos calamares salteados y unos chips de berenjenas (que cambié por boniatos), ambos una real delicia.
No esta bien que yo lo diga, pero digamos que la cena resultó maravillosa, no es una comida que pensaba publicar, por eso no hay paso a paso, pero en vista del éxito en casa la presento.
Para dos personas, necesitamos:
500 grs de calamares (en mi caso congelados)
2 dientes de ajo picados
1 atado de perejil picado
Aceite de oliva para los boniatos y los calamaritos
Agua hirviendo con un chorrito de vinagre
2 boniatos medianos (batata/camote)
Sal y pimienta
En el caso de usar calamares congelados (mi única alternativa), ya vienen limpios y sólo se debe colocar dentro de una olla con agua hirviendo y un poco de vinagre. Dejar hervir por 5 minutos, retirar y enfriar dentro de la misma agua de cocción.
Mientras, puedes cortar los boniatos para hacer los chips. Para ello se lavan los tubérculos y se secan bien (yo los hago con piel). Se cortan en rodajas muy delgadas, de sólo 1 mm (esto es importante), luego se calienta parte del aceite de oliva y se van agregando los boniatos por tandas. Al estar el aceite bien caliente se hacen de inmediato, al enroscarse ya estarán listos. Se retiran con una espumadera y se dejan sobre papel absorvente.
Calentar el horno a 200° y pasar los chips a una fuente para horno. Mantenerlos dentro hasta el momento de servir. Esto tambien ayudará a que se sequen bien y queden muy crocantes.
Retirar los calamares de la olla y secarlos muy bien. Calentar el resto de aceite de oliva y saltearlos a temperatura alta hasta dorar y luego bajar el calor.
Agregar el ajo y el perejil y remover constantemente. Salpimentar y servir de inmediato acompañados de nuestros deliciosos chips (salpimentados a último momento).
En Guete!
Wein Acompañamos este plato con un clásico dentro de los blancos. El Sauvignon Blanc es un vino seco que se bebe de preferencia joven. Posee notas claramente ácidas y acompaña perfecto toda la gama de pescados y mariscos. Cabe destacar que los vinos mas reconocidos de esta cepa se encuentran en Chile y Sudáfrica.
Y como siempre ha sido la tónica el compartir mis encuentros blogeros con toda la red, hoy no es la excepción. Estuve recientemente compartiendo con Nélida, much@s ya saben de ella, tiene un blog precioso y ademas unas fotos increíbles.
Quiero decirte Nélida que tengo muy pocas ocasiones de recibir gente en mi país adoptivo, mucho menos oportunidades para charlar con gente que hable mi idioma y además pienso que ser amable no cuesta nada, fué un gusto encontrarme con ustedes, me divertí mucho y me regalaron una tarde distendida y de buena charla.
Con Nélida, minutos antes que el tren parta.
Nélida y Coque, el maestro de la fotografía.
Gracias a ustedes chicos por esta grata visita.