Cuando el charrúa me vió con el mentado libro en la mano, me dijo, ya estás con eso nuevamente!, ya estás!, si, me es inevitable, es que tiene muy buenas recetas, como por ejemplo, esta.
La verdad es que -nuevamente- tuve mis dudas de mi traducción, pero esta vez porque no me convencía el poder hacer una tarta con las alcachofas enteras y que -además- quedara buena, pensaba en las hojas que tiene, siempre tan duras, pero terminé de convencerme y puse manos a la obra.
Sinceramente, las alcachofas me encantan, tienen un sabor muy particular que bien combinado resulta exquisito, en Chile las comía siempre de las mismas maneras, o con una vinagreta (ricas pero aburridoras) o con mantequilla dorada (una verdadera bomba atómica para el hígado). Aquí he conocido verdaderas delicias a la hora de usar las alcachofas, mi gran inconveniente?, son casi impagables, un verdadero lujo.
Encontré estas alcachofitas tiernas y a precio muy conveniente y me puse a ello, eso sí , las hojas exteriores deben ser retiradas porque siempre son un poco duras.
Encontré estas alcachofitas tiernas y a precio muy conveniente y me puse a ello, eso sí , las hojas exteriores deben ser retiradas porque siempre son un poco duras.
Ingredientes para una tartera de 26 cms de diámetro:
Masa casera:
300 grs de harina
1 cucharadita de sal
3 cucharadas de aceite de oliva
75 grs de yogurt natural, cero grasa
100 ml de agua fría
Relleno:
12 alcachofas baby
Jugo de 1 limón
1 cebolla
1 diente de ajo
2 cucharadas de aceite de oliva
5 cucharadas de vino blanco seco
100 grs de queso parmesano o para rallar
250 grs de ricotta
50 grs de tocino magro
2 huevos
1 manojo de perejil
Sal y pimienta
1/2 cucharadita de orégano seco
Aceite para barnizar la masa
Para la masa, mezclar todos los ingredientes, unir hasta formar una masa que se despege del bol. Formar una bola y dejar reposar en la heladera.
Para el relleno, lavar bien las alcachofas, retirarles las hojas más gruesas y luego partirlas por la mitad, inmediatamente dejar todas las mitades en una fuente con agua más el jugo de limón.
Picar finamente la cebolla, ajo y perejil. Calentar las dos cucharadas de aceite y rehogar estos ingredientes.
Colar las alcachofas e incorporarlas a la olla, pochar por unos 5 minutos, añadir el vino blanco y dejar que se reduzca el líquido, retirar del calor y dejar enfriar la mezcla.
En una fuente, mezclaremos la ricotta, el parmesano, los trocitos de tocino, los huevos ligeramente batidos, más sal y pimienta y agregaremos las alcachofas con la cebolla, ajo y perejil. Mezclar todo muy bien.
Partir la masa en dos partes, estirar y colocar una parte en la tartera aceitada, encima distribuir todo el relleno, tapar con el restante de la masa. Pinchar la superficie con un tenedor y luego barnizar con aceite de oliva.
Colocar la tarta, en el horno frío, en la parte más baja, a 200° C con aire (180°C sin aire), por unos 40 minutos. Luego subir la tarta y colocar el grill por 5 minutos para que termine de dorar.
En general, las tartas me encantan frías, esta, excepcionalmente, recomiendo consumirla caliente o al menos tibia. Por cierto, la masa me encantó.
En Guete!
En Guete!

























