
Aún con días de verano, disfrutando del balcón con comidas mas ligeras y todavía frescas. Esta tarta es super sencilla, rápida y se consume en un abrir y cerrar de ojos. Me gustó la idea de las zanahorias pues aportan un sabor dulce, son muy sanas y en casa se consumen practicamente nunca.
Para dos personas, necesitamos:
1 masa de hojaldre
3 cucharadas de aceite de girasol
1 cucharadita de azúcar
1 cucharadas de hojas de tomillo picadas
1/2 cucharadita de sal
pimienta a gusto
600 grs de zanahorias de igual tamaño, de preferencia pequeñas
Crema ácida para acompañar:
180 grs de crema fraîche
1/3 cucharadita de sal
pimienta
El hojaldre se parte por la mitad, a lo largo, formando dos rectángulos claramente definidos.
Se coloca sobre una placa de horno cubierta con papel sulfurizado. Cada extremo se dobla hacia adentro y luego se pincha todo el hojaldre con un tenedor.
En una fuente se mezcla el aceite, azúcar, hojas de tomillo y las zanahorias peladas y partidas por la mitad y a lo largo. Salpimentar y dejar macerar un rato.
Disponer las zanahorias una al lado de la otra y con la parte cortada hacia arriba hasta llenar nuestro hojaldre.
Precalentar el horno a 200° y hornear por espacio de 30 minutos.
Mientras preparar la salsa ácida mezclando todos los ingredientes.

Servir la tarta templada y acompañar con la salsa. Resulta muy rica y aunque esté sobre una masa hojaldrada se siente liviana pero satisface bastante.
En Guete!
Wein En esta ocasión quisiera recomendar el vino mas difícil, sin dudas un Rosado o Rosé. Este vino lleno de sutilezas y aromas es muy sensible a la compañía que escojamos. Jamás tomarlo con un plato fuerte o lleno de sabor, en cambio con algo primaveral, fresco y con verduras va fantásticamente. Sugiero un Merlot Rosé.


















