
En Chile siempre consumía waffles (gofres), pero la masa era pesadísima por las grandes cantidades de materia grasa. Su relleno era siempre igual, manjar o dulce de leche. Desde que vivo en Suiza he descubierto otras recetas mucho mas livianas y llevaderas y con acompañamientos deliciosos como lo son las ciruelas tibias, mezcladas con una buena bola de helado de vainilla se hace irresistible y muy rico. Desde luego lo esencial es tener una máquina para poder elaborar los waffles y no es que insite al consumismo, pero la verdad es que conviene tener una en casa para preparar de vez en cuando un postre así de rico y en poco tiempo. Lo puedes hacer con cualquier fruta, cerezas, melocotones, etc, pero reconozco que la combinación con la ciruela es lejos mi preferida. El día que fuí a comprárlas el precio rondaba los 8 euros el kilo, me pareció una locura, por lo que maté el deseo con ciruelas congeladas a un estupendo precio. Se los cuento porque me parece que vale la pena el comprar la fruta cuando está a bajo precio y congelar, el resultado es óptimo.
Para 10 waffles:
125 grs de mantequilla blanda (o margarina baja en grasas)
100 grs de azúcar
1 cucharadita de esencia de vainilla
2 huevos enteros
250 grs de harina
1 cucharadita de polvos químicos
200 ml de leche fría
Batir la mantequilla con el azúcar, luego añadir los huevos de a uno y la vainilla. Incorporar los ingredientes secos y luego la leche, debe hacerse con batidor eléctrico para conseguir una masa libre de grumos. La consistencia debe ser líquida pero espesa. Al igual que la masa de los crepês se debe dejar reposar a lo menos media hora en el refrigerador. Calentar la wafflera, yo lo hago en el número máximo y, colocar medio cucharón de masa sobre la máquina, cerrar la tapa y dejar unos minutos hasta que se doren. Luego se cortan con una tijera según la forma de la máquina, en mi caso corazones.
Para la compota:
250 grs de ciruelas
1/2 taza de agua
1/2 taza de vino oporto
Azúcar a gusto
Picar las ciruelas en dos y luego en dos partes más, para que queden casquitos. Colocarlos en una olla con el agua, el vino y el azúcar, dejar hervir hasta que reduzca y espese.

Sirve en un plato un par de waffles, coloca encima las ciruelas, un trozo de helado y disfruta.

Dentro de un par de horas tomamos un avión con destino a nuestras vacaciones. Desconecto de la cocina por dos semanas, estamos ansiosos por disfrutar de un tiempo de no hacer nada y por sobre todo de meternos al mar, felices vacaciones a todos y nos vemos dentro de poco, mientras disfruten de este delicioso postre!













