De vuelta en casa, prontos a retomar las rutinas diarias y aún sin cocinar demasiado, les traigo sin embargo algunas recetas que han estado en la bodeguita de las conservas esperando a ver el resultado final. Estoy encantada, estas anchoas particularmente quedan exquisitas, eran congeladas y no sabía bien que uso darles, además en esta temporada no había preparado ninguna mermelada pues tengo la despensa llena, pero dediqué mucho tiempo a la producción de conservas saladas para nuestros queridos antipastos sabatinos. Alguna muestra de ellos:

No saben lo maravilloso que es consumir nuestra propia producción, libres de preservantes y químicos que sólo nos hacen daño, les invito a preparar las vuestras en casa.
Anchoas en aceite
500 grs de anchoas frescas o congeladas
500 grs de sal de mar
Aceite de oliva necesario
Cortarle la cabeza a las anchoas, retirarle la espina dorsal, limpiarlas por dentro y pasarlas bajo el chorro de agua fría hasta que salga limpia. Suena laborioso pero es muy sencillo. Ponerlas sobre papel absorvente y secarlas bien. En un envase hermético, colocar una capa de sal, luego las anchoas alternadas en capas con la sal, terminando con una capa más de sal. Si fuese necesario añadir más cantidad hasta cubrirlas completamente. Tapar el envase y dejarlas dentro de la heladera por una semana. Pasado este tiempo, se les retira la sal y se pasan por agua fría para no dejar residuos, este paso es muy importante para conseguir un resultado exitoso. Preparar el frasco esterilizándolo por 10 minutos en agua hirviendo. Luego, llenar el frasco con las anchoas y tapar con aceite de oliva. Cerrar el frasco pero no completamente. Colocarlo a baño maría por espacio de 1 hora y media, dejar enfriar y repetir esta operación al día siguiente por 30 minutos más. Cerrar completamente el frasco y llevarlo a un lugar oscuro para que repose por un mes. Las anchoas ya forman parte de nuestros clásicos;
Salsa puttanesca, de nuestro amigo Carlos Dube y
Pissaladiére de Chez Dashita.
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Ajvar
Deliciosa mezcla de berenjenas y pimientos rojos, es típico de los países de los Balcanes, se usa para untar sobre el pan o como condimento en las comidas.
Para un frasco pequeño:
2 pimientos rojos grandes
1 berenjena
1 diente de ajo
50 cc. de vinagre de vino blanco
1 chorro de aceite de oliva
Sal
Asar las verduras pinceladas con aceite de oliva a 200° por 35 a 40 minutos. Luego colocar los pimientos en una bolsa y dejar que suden. Posteriormente retirarles la piel. La berenjena se parte por la mitad, se le retira la carne con una cuchara y se muele un poco con un tenedor. Picar el ajo y colocar todo dentro de una olla. Cocinar a fuego muy bajo por unos 45 minutos, revolviendo siempre. Luego depositar en frascos esterilizados y llevar a baño maría por 20 minutos. (yo dupliqué los ingredientes)
Inspiración Silvana del blog
simplemente cocinera.
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Ajíes en vinagre
15 ajíes verdes medianos
Sal
600 cc de vinagre de alcohol
Pimienta en grano
1 hoja de laurel
Lavar bien las vainas y retirarles las semillas. Colocarlos en un colador y rociarles sal, dejarlos así por una hora. Luego lavarlos bien y colocarlos dentro de una olla con el vinagre, pimienta y laurel. Llevarlos hasta hervir y apagar. Colocar 5 ajíes por cada frasco, desechar la hoja de laurel y llenar cada frasco con el vinagre caliente y la pimienta en grano. Deja descansar mínimo un mes. Una vez abierto consumir dentro de 30 días guardando en la heladera.
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Pimientos asados en conserva
3 pimientos rojos
Aceite de oliva
1 litro de agua
5 grs de sal
Pincela los pimientos y luego asa por 35 a 40 minutos en horno a 200°, repite la operación de la bolsa descrita en el Ajvar. Una vez pelados, coloca los pimientos dentro del frasco esterilizado. Hierve el agua con sal y rellena el frasco. Sobrará agua, pero es la medida que encontré para preparárlos. Lleva el frasco a baño maría por 15 minutos, no más para evitar que se muelan. Descansa en un sitio fresco y oscuro
por 1 mes, despues de abrir mantén dentro de la heladera por un mes.

Ideas para disfrutar de una rica tapa, unta por ejemplo sobre un trozo de baguette un poco de Ajvar, luego coloca encima un huevo de codorniz (es ideal pero en mi caso aquí no hay) y finalmente decorar con las anchoas. Es una variante riquísima, puedes usar tu imaginación para tapear con los pimientos y ajíes.
En Guete!
Quiero tambien agradecer a Raquel del blog Trata de cocinar que me envió un detalle muy bueno sobre cómo hacer conservas saladas caseras.