Esta receta la aprendió mi mamá en un curso de repostería, la gracia es que sirve para varias preparaciones. Puede utilizarse para hacer berlinesas, sopaipas chilenas y para el copenhagen que ahora les enseño.
Para una buena cantidad, necesitamos:
400 grs de harina y, más de reserva
1/2 taza de azúcar (si hacemos sopaipa sólo un poco de sal, no azúcar)
90 grs de mantequilla
2 huevos
1/2 pan de lavadura fresca (20 grs)
1/2 taza de leche
ralladura de limón (si hacemos sopaipa no lleva)
3 a 4 manzanas verdes
Hacemos un volcán con la harina y agregamos azúcar, hacemos un hueco al medio y desmigamos la levadura, la dejamos espumar con la leche tibia. Luego incorporamos de a uno los huevos y seguimos con la mantequilla, agregamos la ralladura de limón y trabajamos la masa.
Dejamos que repose y doble su volúmen.
Pesamos la masa y por cada kilo agregamos 200 grs de mantequilla. Esta debe estar muy helada y se debe cortar en trocitos delgados. La esparcimos sobre un rectángulo hecho con la masa.
Doblamos el bollo y dejamos descansar 20 minutos en la heladera.
Este procedimiento lo hacemos durante toda la tarde, unas 5 a 6 veces y siempre haciendo diferentes dobleces, cada vez debe reposar 20 minutos....es cansador y no es una receta sencilla, pero no imposible de lograr.
Si tenemos problemas con la mantequilla, vamos agregando harina cada vez y así logramos que se incorpore mas fácilmente.
Después que hemos repetido la operación varias veces y estamos realmente aburridas de tanto amasar, estiramos la masa y hacemos unos cortes a los lados, dejando un espacio central para las manzanas.
Colocamos las manzanas, cortadas en gajos, yo las dejo bien finitas y le tiro un poco de azúcar y canela (optativo). Luego vamos disponiendo encima y cruzadas las tiritas.
Llevamos al horno a 200° por 20 minutos.
La pueden comer tibia o fría....me encanta.

