Este mes el desafío para Ventanas Verdes es claro y definido; desayunos saludables, pero enfocados a personas que padecen celiaquía.
Es un tema que puede parecer sencillo de abordar pero en nuestro caso nos topamos con variados puntos en los que nos tocó investigar un poco más.
Cocinar sin gluten es algo complicado pero a la vez interesante y no debería dejar indiferente a nadie, puede que no seas celiáco, pero sí podrías recibir un invitado en tu casa y saber qué puedes o no ofrecerle es importante.
Decidí hacer un pan, porque creo que debe estar presente en la dieta de cualquier persona, lo importante es darle prioridad a los productos integrales y desde luego saber como consumirlo.
Este pan no es esponjoso, comprenderán que una masa que carezca de gluten nunca quedará aireada y alta, en cambio, resulta un pan más compacto, muy similar al pumpernickel que hace tantos años publiqué. Es casi igual, un pan que no se amasa, se une y se hornea, dejandolo muy poco tiempo en reposo.
A mi los panes compactos me encantan, por eso consumo mucho la harina de centeno y los panes negros con semillas, creo que son mis preferidos.
Tanto el trigo sarraceno o alforfón como la quinoa son seudocereales, por lo tanto ambos carecen de gluten y son aptos para cualquier persona intolerante.
Tanto el trigo sarraceno o alforfón como la quinoa son seudocereales, por lo tanto ambos carecen de gluten y son aptos para cualquier persona intolerante.
Receta para 1 pan:
300 grs de harina de sarraceno
75 grs de quinoa
100 grs de maicena
2 papas arenosas (pequeñas)
375 ml de agua tibia
15 grs de levadura de panadero
10 grs de sal
13 ml de vinagre de vino blanco
Semillas de sésamo y calabaza para decorar
Lavar la quinoa y ponerla en una olla junto a 150 ml de agua. Llevar a hervir y dejarla cocinar por 20 minutos o hasta que se vea sequita. Dejar entibiar.
Colocar las papas peladas y con un poco de sal en una olla con agua, hervirlas como para puré. Molerlas y enfriar levemente.
Mezclar el agua tibia con la levadura y desleir, añadir el puré de papas, la quinoa, maicena, sal, vinagre y harina de sarraceno, formar una mezcla revolviendo todo.
Engrasar o cubrir un molde de pan con papel sulfurizado, colocar la mezcla y rellenar bien el molde. Dejar que repose por 1 hora a temperatura ambiente.
Precalentar el horno a 240°C, colocar una fuente con agua para generar humedad o aplicar programa de vapor en tu horno. Dejar el pan por 5 minutos y luego bajar la temperatura a 180°C y seguir horneando por 50-60 minutos.
Dejar enfriar un poco, desmoldar y mantener sobre una rejilla para que no forme humedad.
Si usas quinoa blanca no se verán los granitos entre la masa. Yo usé de la roja.
El pan se puede rebanar muy facilmente y congelar, luego va directamente a la tostadora o se deja a temperatura ambiente antes de consumirlo.
El sabor del sésamo y las semillas de calabaza se sienten bastante, si no te gustan puedes eliminarlas.
En casa lo estamos consumiendo los fines de semana, tostado y con mermelada casera, está muy bueno!.
Un pan para sorprender a tus amigos con problemas de celiaquía o intolerancias.
Te invito a revisar las otras ventanitas:
Un pan para sorprender a tus amigos con problemas de celiaquía o intolerancias.
Te invito a revisar las otras ventanitas:

























