
En Le Provence se estila tomar 13 variedades diferentes de dulces por navidad. Esta receta es una de ellas, una preparación sencilla y delicada como todos los bollos navideños.
La receta la he adaptado a nuestra nueva forma de vida "libre de azúcar" y el resultado ha sido fabuloso. Gracias a Paula, la organizadora del Hemc# 39 estamos cambiando los hábitos de consumo de azúcar y el ágave nos parece estupendo como resultado final y más encima un producto natural.
Ingredientes:
100 grs de harina de fuerza (se necesitará más)
1/3 cucharadita de sal
1 dl de leche tibia
60 grs de mantequilla blanda
50 grs de sirope de ágave (125 grs de azúcar rubia, receta original)
10 grs de levadura fresca
1 huevo
1 cucharada de pasas corintio
Ralladura de medio limón y media naranja
2 cucharadas de almendras fileteadas
1 gota de esencia de almendras
1 cucharadita de canela
1 huevo batido para pintar
4 almendras ralladas para decorar (opcional)
Formar un mini volcán con la harina y agregar el sirope de ágave en el centro. Encima desmenuzar la levadura y luego añadir la leche tibia.
Dejar espumar por unos 15 minutos.
Seguidamente se agrega por alrededor la sal y luego se añade la ralladura de limón y naranja, las almedras, pasas y canela. Finalmente se incorpora la mantequilla, esencia y el huevo, se revuelve todo y se va añandiendo la harina que nos pida la masa.
No quise poner cantidades porque la idea es que la masa resulte muy suave, por eso se integra en la medida que se necesita.
Formar una bola y dejarla subir en un lugar muy cálido hasta que doble su volumen.
Luego hacer un oval con ayuda de un rodillo y dejar de unos 3 cms de grosor. A gusto personal quise darle un doblez simulando un Stollen, pero la receta deja así tal cual, sin dobleces.
Colocar la masa sobre una placa de horno con papel vegetal y dejarlo levar nuevamente por unos 40 minutos. Deberá engordar bastante.
Pintar con el huevo batido y rallar las almendras encima.
Precalentar el horno a 160° y hornear por 30 minutos.

Una maravilla aromática que va muy bien acompañado con un vaso de Rompope , bebida deliciosa que nos ha ofrecido Pedro en su calendario de adviento. Agradezco personalmente esta receta pues el resultado es idéntico a mi añorado Rompon chileno. No dejes de verlo y prepararlo!
El pan provenzal navideño jamás se corta con un cuchillo, por favor no cometer tamaña herejía como fué mi caso. Se toma a pedazos que se cortan siempre con la mano.
























