
La gastronomía de extremo oriente es conocida por sus carnes sabrosas y bien adobadas. Descubrir esa receta mágica es sin dudas difícil si no estas comunicado con alguna antigua cocinera que pueda darte su secreto.
Esta salsa se prepara una vez y luego se conserva en el freezer y se usa todas las veces que se quiera, con carnes de cordero, cerdo, vacuno, pescado y mariscos. Se alimenta tal cual se tratase de una masa madre para pan, añadiendo pequeñas cantidades de soja, sal y pimienta según veamos que su nivel vaya bajando. El resultado salta a la vista, carnes doradas, jugosas y el sabor espléndido.
Un adobo bastante peculiar con el que participo en el evento de Zorra, el Hemc#35 destinado a todo lo que se pueda conservar.
Para obtener 1 litro, necesitamos:
9 dl de caldo de carne o pollo
1 dl de salsa de soja
anís estrellado
comino en semillas
cilantro en semillas o molido
1 trocito de genjibre rallado
1 dl de licor sherry
1 cucharadita de azúcar
sal y pimienta a gusto
Antes que nada, quisiera enseñarles la maravilla de productos secos que he encontrado en el almacén asiático del cual, desde luego, ya soy clienta habitual. La canela en su estado natural, con su corteza, la nuez moscada y las estrellas de anís como recién cosechadas, verdaderamente un lujazo.
Bueno, para elaborar nuestra salsa madre colocamos los cubitos de carne o pollo y logramos 9 dl de caldo. Dejarlo hervir unos minutos y añadir 1 dl de salsa de soja, luego condimentar muy fuerte con las estrellas de anís, comino, cilantro y el genjibre rallado. Incorporar el Sherry, azúcar y salpimentar a gusto.
Dejar que se enfríe en la misma olla y luego pasarlo a un frasco esterilizado de al menos 1 litro de capacidad. Llenarlo y llevarlo al congelador de forma inmediata, de esta manera los sabores se asentarán.
Cuando necesitemos usarlo se saca del freezer y se descongela.
Calentar la salsa hasta que llegue a hervir. Introducir la carne (en este caso dos pichones), retirar la olla del calor y tapar. Dejar la carne en adobo por 20 minutos, dándola vuelta a los 10 minutos.

Luego se retiran los pichones, se secan y se ponen sobre una fuente para horno y se llevan a 200° por 1 hora.
La salsa se deja enfriar y nuevamente se guarda en el congelador a espera de la siguiente víctima.
Cada tanto se alimenta la salsa madre con mas caldo de carne, soja, sal y pimienta, siguiendo las pautas básicas y respetando los porcentajes de cada ingrediente.
Una vez hecha varias preparaciones sobre la salsa ésta va tomando mayor gusto y un resultado cada vez mas sabroso.

Aunque esta idea es de extremo oriente, es una receta que pertenece a una campesina suiza, la cual ha usado siempre esta base para cocinar carnes jugosas y sabrosas.
En Guete!!
Wein Un plato fuerte como este se acompaña con un vino de carácter, gran cuerpo y sabores especiados. Sin dudas mi recomendación va para un buen Syrah.






