
Durante mis últimas navidades en Chile, recuerdo haberme ofrecido para trabajar el día 24 de Diciembre. Era una época algo dura, habían acontecido muchas cosas y la mejor manera de estar libre de pensamientos era trabajando. Me tocó atender la cena navideña del mejor hotel de mi país, lo digo con mucho orgullo.
Recuerdo haber salido de casa como a las 6 de la tarde, camino al metro, se encontraba una caseta de seguridad ciudadana donde una persona, al igual que yo, pasaría la noche trabajando. En ese instante, a lo lejos, divisé un carrito que vendía fierritos de carne, algo bastante usual en Santiago, un hombre estaba comprando su fierrito, deseoso de disfrutarlo durante el camino a casa. El hombre, del fierrito, saludó al que estaba dentro de la caseta y le deseó una felíz navidad, algo bastante atípico en Chile durante el día a día. Luego, este hombre, invadido por toda la atmosfera navideña, se devolvió y le dejó de regalo el fierrito al de seguridad ciudadana.
Yo bajé hacia el metro y comencé mi viaje hasta mi puesto de trabajo. Me fuí pensando todo el tiempo en la escena que había visto. Me estremecí, me pareció maravillosa, llegué a sentír que, en ese momento o en ese día, los ladrones no existian, no había maldad, ni delincuencia.
Estos recuerdos perduraron en mi mente durante mucho tiempo. Hasta que un día pensé, por qué no podemos ser así de generosos y buenos todos los días del año?, por qué nos invade ese espírutu bondadoso y conciliador en estas fechas mientras el resto del año jugamos a lo que somos, no tan buenos ni tan caritativos?.
Crêpes con brandada de bacallà
La Brandada de bacallà es un plato catalán y, como todo lo de esta cocina, me encanta.

Para los crêpes:
125 grs de harina
2 huevos
250 grs de leche
20 grs de mantequilla dorada
3 grs de sal
En un bol colocar los huevos, sal y la mitad de la leche, batir ligeramente e incorporar la harina tamizada y batir un poco para disolver bien la harina y evitar los grumos. Agregar el resto de la leche y perfumar con la mantequilla dorada.
Dejar descansar la mezcla toda la noche. Al momento de hacer los crêpes utilizar una sartén de teflón y colocar por cucharadas la mezcla, esparcir muy bien y dejarla delagada.
Para la brandada:
400 grs de bacalao desmigado
200 ml de aceite de oliva suave
200 ml de leche
3 ajos grandes
Colocar el aceite en una sartén y añadir los ajos pelados y desvenados, dejarlos a temperatura muy baja para confitar y aromatizar el aceite, durante unos 20 minutos, pasado este tiempo se retira del calor, se desechan los ajos y se templa.
Aparte, se calienta la leche hasta que hierva. Se retira del calor y se templa, cuidando de que no se enfríe completamente.
En otra olla se calienta agua, cuando comience a hervir se coloca el bacalao y se deja por unos minutos. Luego, se retira la piel y se desmiga.
Una vez que tengamos todos los ingredientes listos y siempre a temperatura ambiente se procede a triturar el bacalao y se va agregando alternadamente el aceite y a leche, como si estuviéramos haciendo una mayonesa. Tener cuidado de no pasarnos con los líquidos ya que la brandada debe quedar espesa y firme.
Se rellenan los crêpes y se sirve tibio.
Guete Rutsch!
Inspiración: http://mivacapaca.blogspot.com/






















![HPIM4310[3]](http://farm5.static.flickr.com/4128/5223267020_2be4bba3eb_b.jpg)















